jueves, 23 de abril de 2015

LA MEMORIA HISTÓRICA DEL PUEBLO RAIZAL DEL ARCHIPIÉLAGO DE SAN ANDRÉS, PROVIDENCIA Y SANTA CATALINA

LA MEMORIA HISTÓRICA DEL PUEBLO RAIZAL DEL ARCHIPIÉLAGO DE SAN ANDRÉS, PROVIDENCIA Y SANTA CATALINA   
Intentando dar una mirada a la localidad y a la búsqueda y reestructuración de la memoria histórica del pueblo raizal del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, expresaré en este espacio a mis compañeros de maestría este texto que quisiera compartir en donde expongo la situación histórica que han sufrido las islas.
Podemos incluir en toda esta problemática social mundial, la situación que acontece a nuestro aún Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, territorio expuesto a ultrajes por parte de naciones con deseos expansionistas y la lamentable pérdida de 75.000 kilómetros de mar, tras el inesperado resultado en la CIJ. Cabe resaltar los problemas que como población raizal presentan los naturales del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, antes y después del 19 de Noviembre del 2012, fecha en la que la Corte de la Haya profirió el fallo adverso a Colombia.
Conforme a la circunstancia, se ha incurrido en una violación a los derechos territoriales de los raizales del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, cuyo territorio de por sí ancestral se extiende en el Caribe Occidental y que hoy se encuentra desfragmentado por la decisión funesta del Alto Tribunal Internacional. Se puede señalar además, la violación del derecho a la autodeterminación y a la exigencia de un consentimiento previo de total libertad e información a la población raizal sobre la integridad de su territorio, sus recursos naturales que hoy sufren la mayor amenaza en su historia y el derecho a la seguridad alimentaria, el derecho al trabajo y a una vida digna; derechos que  debe proteger el gobierno colombiano y los entes encargados de la defensa y amparo de los derechos fundamentales para los grupos étnicos raizales como es el caso del Archipiélago.  
En primer lugar, es necesario resaltar la situación caótica que vive el Archipiélago luego de tan atroz sentencia, el quebranto a la identidad por parte de muchos de los nacidos en las islas, la evidente disminución de los recursos marítimos y pesqueros de los habitantes y el desasosiego por cómo proteger los intereses de los raizales como grupo étnico. Todas ellas han creando un ambiente tenso en el Archipiélago, logrando debilitar la concepción de derecho que una vez pensó el isleño tener y vale la pena decirlo, este grupo étnico se siente desprotegido tras ver sus territorios ancestrales y étnicos divididos en dos por un tratado que debía ser salomónico y no perjudicial para un pueblo ya bastante ignorado.
Al mismo tiempo, líderes de la comunidad raizal manifiestan que se encuentran en una situación de abandono por parte del Estado colombiano, algunos atribuyen esta situación a la mala administración sobre las islas y la invisibilidad del pueblo sanandresano en los acuerdos entre Colombia y toda Centroamérica. [1]
Todo ello alentado por la crisis económica del sector pesquero en las islas, cada vez son más los rizales que cambian su ocupación artesanal por un trabajo mal remunerado y en donde no tienen cabida, la comunidad étnica raizal de San Andrés, Providencia y Santa Catalina; está condenada a la pérdida de sus raíces ancestrales con tales decisiones que no aseguran su legado en las islas. Para muchos de ellos el gobierno comete un etnocidio puesto que se ha cometido un mal manejo de su territorio sin contar con la aprobación ni la manifestación del grupo raizal en decisiones vitales para las islas.        
Recapitulando, los derechos fundamentales del pueblo raizal han sido vulnerados, un hecho realmente paradójico al que debería presentárseles a los dueños legítimos del territorio raizal.  A su vez, muy pocos integrantes del grupo étnico saben a ciencia cierta cuáles son los derechos fundamentales a los que tienen derechos y como pueden defenderse ante los entes de control como es el caso de la ONU, especialmente faltas tales a los derechos como la cometida por la Corte Internacional de Justicia en la vulneración de los derechos a los raizales.   
El problema expuesto por el pueblo raizal es que en la disputa de territorio marítimo nunca se les tomo en cuenta, la decisión que tomo la Corte se basó solo en un pleito de dos Estados ordinarios sin contar con el grupo raizal que por más de cuatro siglos ha habitado el archipiélago y que se fundamenta en uno solo con su territorio. Los derechos fundamentales que aquí se están vulnerando podrían ser reconocidos por todos los raizales y así defender sus intereses como grupo étnico.     
Ahora bien, es preciso enfocar el estudio de los Derechos Humanos y la memoria histórica a las aulas de clase, para construir una sociedad isleña reflexiva y consciente comenzando por las mentes jóvenes de las islas; se debe pensar en el contexto histórico del Archipiélago marcado por una continua violación a los derechos étnicos y territoriales del pueblo raizal; hechos que ponen en entredicho los Derechos Humanos si recordamos que son estos los que posibilitan la construcción de la democracia y los que garantizan los derechos colectivos de los grupos étnicos e individuales de sus integrantes, cuando quiera que se vean amenazados o vulnerados demandando de los entes estatales, la oportuna y adecuada atención a las problemáticas de las comunidades isleñas que tradicionalmente han sido invisibilizados y marginados; condiciones que han expuesto debilidades manifiestas y altos grados de vulnerabilidad para los isleños.
Escrito por:
Escrito por: Carmen Simancas Romero 
Licenciada en Filosofía 
Maestrante en Educación y DDHH
Docente Colegio Luis Amigó / Asistente Observatorio de Procesos Sociales Unal 
http://losderechosdelasmujeresencolombia.blogspot.com/

WEBGRAFÍA

No hay comentarios:

Publicar un comentario