LA MEMORIA HISTÓRICA DEL PUEBLO RAIZAL DEL ARCHIPIÉLAGO DE SAN ANDRÉS, PROVIDENCIA Y SANTA CATALINA
Intentando dar una mirada a la
localidad y a la búsqueda y reestructuración de la memoria histórica del pueblo
raizal del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, expresaré
en este espacio a mis compañeros de maestría este texto que quisiera compartir
en donde expongo la situación histórica que han sufrido las islas.
Podemos incluir en toda esta
problemática social mundial, la situación que acontece a nuestro aún
Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, territorio expuesto a
ultrajes por parte de naciones con deseos expansionistas y la lamentable
pérdida de 75.000 kilómetros de mar, tras el inesperado resultado en la CIJ.
Cabe resaltar los problemas que como población raizal presentan los naturales
del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, antes y después
del 19 de Noviembre del 2012, fecha en la que la Corte de la Haya profirió el
fallo adverso a Colombia.
Conforme a la circunstancia, se ha
incurrido en una violación a los derechos territoriales de los raizales del
Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, cuyo territorio de
por sí ancestral se extiende en el Caribe Occidental y que hoy se encuentra
desfragmentado por la decisión funesta del Alto Tribunal Internacional. Se
puede señalar además, la violación del derecho a la autodeterminación y a la
exigencia de un consentimiento previo de total libertad e información a la
población raizal sobre la integridad de su territorio, sus recursos naturales
que hoy sufren la mayor amenaza en su historia y el derecho a la seguridad
alimentaria, el derecho al trabajo y a una vida digna; derechos que debe
proteger el gobierno colombiano y los entes encargados de la defensa y amparo
de los derechos fundamentales para los grupos étnicos raizales como es el caso
del Archipiélago.
En primer lugar, es necesario
resaltar la situación caótica que vive el Archipiélago luego de tan atroz
sentencia, el quebranto a la identidad por parte de muchos de los nacidos en
las islas, la evidente disminución de los recursos marítimos y pesqueros de los
habitantes y el desasosiego por cómo proteger los intereses de los raizales
como grupo étnico. Todas ellas han creando un ambiente tenso en el
Archipiélago, logrando debilitar la concepción de derecho que una vez pensó el isleño
tener y vale la pena decirlo, este grupo étnico se siente desprotegido tras ver
sus territorios ancestrales y étnicos divididos en dos por un tratado que debía
ser salomónico y no perjudicial para un pueblo ya bastante ignorado.
Al mismo tiempo, líderes de la
comunidad raizal manifiestan que se encuentran en una situación de abandono por
parte del Estado colombiano, algunos atribuyen esta situación a la mala
administración sobre las islas y la invisibilidad del pueblo sanandresano en
los acuerdos entre Colombia y toda Centroamérica. [1]
Todo ello
alentado por la crisis económica del sector pesquero en las islas, cada vez son
más los rizales que cambian su ocupación artesanal por un trabajo mal
remunerado y en donde no tienen cabida, la comunidad étnica raizal de San
Andrés, Providencia y Santa Catalina; está condenada a la pérdida de sus raíces
ancestrales con tales decisiones que no aseguran su legado en las islas. Para
muchos de ellos el gobierno comete un etnocidio puesto que se ha cometido un
mal manejo de su territorio sin contar con la aprobación ni la
manifestación del grupo raizal en decisiones vitales para las
islas.
Recapitulando,
los derechos fundamentales del pueblo raizal han sido vulnerados, un hecho
realmente paradójico al que debería presentárseles a los dueños legítimos del
territorio raizal. A su vez, muy pocos integrantes del grupo étnico saben
a ciencia cierta cuáles son los derechos fundamentales a los que tienen
derechos y como pueden defenderse ante los entes de control como es el
caso de la ONU, especialmente faltas tales a los derechos como la cometida por
la Corte Internacional de Justicia en la vulneración de los derechos a los
raizales.
El problema
expuesto por el pueblo raizal es que en la disputa de territorio marítimo nunca
se les tomo en cuenta, la decisión que tomo la Corte se basó solo en un
pleito de dos Estados ordinarios sin contar con el grupo raizal que por
más de cuatro siglos ha habitado el archipiélago y que se fundamenta en uno
solo con su territorio. Los derechos fundamentales que aquí se están vulnerando
podrían ser reconocidos por todos los raizales y así defender sus intereses
como grupo étnico.
Ahora bien, es preciso enfocar el
estudio de los Derechos Humanos y la memoria histórica a las aulas de clase,
para construir una sociedad isleña reflexiva y consciente comenzando por las
mentes jóvenes de las islas; se debe pensar en el contexto histórico del
Archipiélago marcado por una continua violación a los derechos étnicos y
territoriales del pueblo raizal; hechos que ponen en entredicho los Derechos
Humanos si recordamos que son estos los que posibilitan la construcción de la
democracia y los que garantizan los derechos colectivos de los grupos étnicos e
individuales de sus integrantes, cuando quiera que se vean amenazados o
vulnerados demandando de los entes estatales, la oportuna y adecuada atención a
las problemáticas de las comunidades isleñas que tradicionalmente han sido
invisibilizados y marginados; condiciones que han expuesto debilidades manifiestas
y altos grados de vulnerabilidad para los isleños.
Escrito por:
Escrito por: Carmen Simancas Romero
Licenciada en Filosofía
Maestrante en Educación y DDHH
Docente Colegio Luis Amigó / Asistente Observatorio de Procesos Sociales Unal
http://losderechosdelasmujeresencolombia.blogspot.com/
Maestrante en Educación y DDHH
Docente Colegio Luis Amigó / Asistente Observatorio de Procesos Sociales Unal
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